|
|
|
|
| |
| |
_Contenidos [...] |
|
| |
A continuación te vas a topar con las notas seleccionadas puntillosamente para hacer de tu lectura una experiencia única.
|
|
| |
|
|
|
|
| |
_Premios ¡*! |
|
| |
Volvemos a obsequiarte Entradas a Conciertos, Obras Teatrales o Discos Compactos de diversos artistas.
Estos serán comunicados en Facebook, Twitter y por correo sólo con quienes alguna vez se hayan comunicado.
No te quedes afuera, sigue a nuestro lado en este séptimo año de infortunios escritos.
|
|
| |
|
|
|
|
| |
| |
Anécdotas “Pelusa en el Espejo” (segunda parte) |
|
| |
Ramona Estévez, mi nueva prima, no sólo era normal sino que además era una bebé regordeta, colorada y sonriente, llena de simpatía e inspiradora de ternura tal como cualquier otro bebé. Lejos de parecerse al monstruo que yo anhelaba, lucía adorable con aquel pequeño mechoncito de pelo rojo que le adornaba la rala cabeza y que justificó el apodo con el que se la identificó para siempre: Pelusa.
Desde a aquel fatídico 16 de enero en que vino al mundo y hasta que tuve once años, cuando ella y su madre se mudaron a Tucumán porque Nené consiguió laburo en la zafra, Pelusa fue mi peor pesadilla: Gorda, inocente, dueña de una felicidad inquebrantable y mujer; no le faltaba nada. No había daño o maldad que la hiciera desistir del cariño que me tenía; sea que estuviese sumergido en la zanja más pestilente o en un picado furioso en la canchita de la vuelta, Pelusa siempre se las ingeniaba para encontrarme y correr inconsciente a prenderse de mí tanto como sus inflados bracitos se lo permitiesen. Podría decirse que mi vida se interrumpió durante ese período y volvió a retomar su curso cuando se fue al interior… Unos quince años después, el día en que la barra festejaba eufórica la adquisición de Gonzalito (aquel Chevrolet 400 del gordo Darío que, desde el afecto, nos pertenecía a todos), canchereando con el cero kilómetro por la plaza principal, nuevamente Nené se encargó de desbaratar mi alegría. No tuvo mejor cosa que hacer, que morirse en esa precisa fecha.
Fue el tío Anselmo el que me rescató de la borrachera y la algarabía, sacándome a los tirones del interior del auto... Mientras tanto, mi vieja, la tía Maruca (esposa de Anselmo) y el tío Furcio (el de apariencia más honorable de los hermanos), disponían todo para trasladarse a Tucumán: Había que traer el cuerpo como fuese; tía Nené debía ser enterrada en Buenos Aires. En el ínterin y hasta tanto su cuerpo descansase bajo tierra, toda la familia, incluyéndome, debía vestir y guardar estricto luto. El viaje se hizo en la camioneta con la que diariamente el tío Furcio realizaba el reparto del pan y no estuvieron de regreso sino hasta una semana más tarde. El cuerpo de tía Nené, fue trasladado en la parte trasera, convenientemente disimulado entre los canastos de la panadería y unas bolsas de harina, aunque no pudo disimularse el olor nauseabundo que expedía. La comitiva bajó de la camioneta más desconsolada por el aroma que por la pérdida… Todos salimos a su encuentro, reunidos en la vereda de mi casa, donde ya se habían hecho los arreglos necesarios para velar a tía Nené: Sobre la mesa del comedor se había acomodado un cajón que mi viejo consiguió de oferta en la Recoleta, distribuyéndose alrededor todas las sillas que pudieron reunirse para el evento.
Cuando finalmente lograron que la acalambrada Maruca terminara de apearse, entre el amontonamiento de gente que se arremolinaba en abrazos y pésames, alcancé a divisar la cresta carmín de mi prima Pelusa y un escalofrío me cruzó la espalda al recordar aquellos años de mi infancia. Simulando una amargura vergonzante, me zambullí al vuelo en mi habitación y puse la radio a todo volumen: Vélez acababa de ganar por primera vez el Nacional… Lo recuerdo bien porque ese fue el día en que me fugué de casa; salté por la ventana del dormitorio, abandoné la convivencia con mis padres y me lancé a las calles dispuesto a cualquier cosa antes de tener que volver a cruzarme con Pelusa.
Regresé tres días después, muerto de hambre, pero afortunadamente mi prima ya no estaba allí; la mañana anterior, se habían despedido de ella en la estación del tren que partió con destino a Tucumán. Me había dejado una carta de despedida que reposó sobre mi mesita de luz durante semanas. Una tarde de lluvia, a desgano, me animé a leerla. Era una nota breve, desbordante de palabras afectuosas, pero no fue eso lo que me resultó atractivo sino la pequeña foto que había dejado –junto con la nota- dentro del sobre. ¡Qué escote! ¡Qué piernas! La cintura, el cuello, las caderas, la boca… En fin, todo se había vuelto sensual en Pelusa.
Así fue como por años, aquella imagen suya fue la figura central que recubrió el espejo retrovisor de Gonzalito. Efectivamente: Entregué su foto como contribución al imaginario de la barra; después de todo, ella era mi prima y yo un ángel.
(por Miguel Ángel)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Historias de 5’ “Mosquitos” |
|
| |
Cuatro horas después de abandonar el pueblo paramos en una estación de servicio. Hacía rato que la aguja del tablero estaba
pegada al fondo. Elizabeth odiaba bajarse porque dice que hay nubes de mosquitos que son diferentes y que le producen una
"reacción alergica". La verdad es que dudo que sepa que significa ese término, pero la ignoro. Hace mucho calor, ése que
transforma a la gente en paisaje.. Nadie se mueve mas de lo indispensable. No hay mucha diferencia entre ellos y los cactus
que los rodean. Un viejo sentado en un cajón de verduras se dedica solamente a levantar el brazo para dar sorbos en un
vasito de vidrio con algo de color verdoso.
Entro al bar de la estación, me acerco a la gorda que atiende la barra y le pido una cerveza. No se si no me escucha o si me ignora.
- Te pedí una cerveza- le digo...-Fria-
Ella sigue fregando una copa
- Eh...disculpame... sos sorda o estúpida?
La mujer se da vuelta, me mira y no contesta.
- Me vas a dar una cerveza voy a tener que agarrarla yo?-
Un leve movimiento de sus ojos me hacen mirar detrás mio. Al hacerlo veo al viejo de la entrada, ya sin el vasito, apuntándome con
una escopeta. Las manos le tiemblan y yo solo atino a quedarme quieto.
Mierda!, pienso. Gorda de mierda! ¡Viejo de mierda!. ¡Calor de mierda!. No sé que hacer. Levanto un poco las manos, como para que se calme.
El viejo me mira las manos y cierra lo ojos con fuerza. Yo alcanzo a gritar -¡No!. y la explosión del arma y el fogonazo son una sola cosa.
Hay un instante mudo, un momento de nada. Sólo la cara del viejo con la vista fija. Estoy bien, sigo de pie, él baja el arma.
Oigo un quejido detrás mío. La mujer gorda ya no está ahi. No puedo creer que me esté pasando esto. Miro la puerta y empiezo
a moverme lentamente. El viejo sigue inmóvil. Salgo rápido como queriendo disimular y me subo a la camioneta.
-Qué te pasa? - dice Elizabeth.
Le doy arranque y no responde. Insisto y me parece ver que la puerta del bar se mueve... Braammm ....! la camioneta por fin arranca y
piso el acelerador a fondo.
Eli tiene la vista clavada en mí.
- Qué te pasa?- me interroga - ¿porque tardaste tanto? Por tu culpa se llenó la cabina de estos mosquitos de mierda!...¿no ves?
Miro por el espejo ... la imagen del bar se desdibuja entre el polvo que dejé al salir arando.
- Si Elizabeth,... mosquitos de mierda...-
(por Escarlata)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Personaje LKM “Ireneo” |
|
| |
En esta oportunidad te traemos un ser humano tan despreciable como repugnante, pero que también
es digno merecedor de pertenecer a esta sección insignia que nos acompaña desde nuestros míseros albores,
allá por Marzo de 2006.
Su edad oscila entre los 55 y los 57 años, porque precisamente tiene 56. Es vegetariano por la simple razón de que no
le gusta la carne, aunque nunca la ha probado y entre sus destrezas más peculiares está la de caminar de costado,
aunque siempre avanzando hacia el frente; detalle no menor.
Se peina con gomina de atrás hacia delante y su cabellera es de tres tonalidades diferentes,
dentro de la gama de los grises. Tiene tres hermanas mujeres y un mellizo travesti, con quien lo une un fuerte lazo afectivo,
a pesar de no poder compartir la indumentaria, ni las prácticas deportivas.
Tuvo varios alias en su vida, pero hay uno que lo pinta de cuerpo entero y es: Draco, vaya a saber por qué.
Trabaja todos los días en un centro de gestión y participación de su pueblo natal y por las noches,
cuida los autos de un albergue transitorio ubicado en las afueras de dicho lugar.
Dicen las malas lenguas que a veces se duerme allí y otras vio a altos funcionarios saliendo de allí…. Con su hermano….
(por Henry 303)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
La Nota de Color |
|
| |
El prejuicio es algo que está presente siempre y que es muy difícil de evadir.
El sólo hecho de ser humanos y pensantes nos hace prejuzgar ante los diferentes acontecimientos que nos suceden en esta vida.
Se trata de un prejuicio sano.
No voy a ser ajeno a esto yo y es por esa mismísima razón que voy a compartir con los lectores este hecho. En lo personal, me resulta sumamente difícil poner mi mente en blanco y abstraerme de pensar, aunque por momentos sea en cosas banales y ridículas.Una vez se me dio por pensar cómo es cada persona de acuerdo al libro que estuviera leyendo o al rostro que llevara mientras hace tal o cual actividad. Una mañana muy temprano encontré a una mujer esperando el subte en la estación Lima de la línea A.
Tenía en su poder la revista Ser Padres Hoy y una barriga de dimensiones considerables. No hay que ser vidente como para
conjeturar que se trataba de una mujer próxima a dar a luz. Además sonreía y poco le interesaba la demora que llevaba el tren que aguardaba.
La quise seguir y me subí al mismo vagón. Vi cuando le cedieron el asiento y depositó sus gigantescas nalgas junto a un hombre de traje que leía un libro llamado “Decisiones Empresariales y Sentido Común”. Era lógico que se trataba de un joven empresario con ansias de trascender y llegar bien alto en su trabajo. Seguramente lo hacía en una multinacional, porque venía desde el microcentro.
Dos estaciones después ascendió un jovencito en edad escolar con los libros del secundario y la revista El Gráfico del mes.
Otro más que deja que el fútbol tape su problemática vida y hasta interceda en sus estudios. Llevaba los auriculares puestos y escuchaba Reggae, por lo que también intuí, debería consumir sustancias ilegales…
De pronto llegó el momento de bajarme y vi como todos estos personajes, lo hacían como yo.
Esto me lleva a pensar que en el lugar donde vivo hay espacio para todos…
La Nota de Color: Caminé unos metros y me detuve en una librería a comprar El Kamasutra…
(por Monkey Marco)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Mientras Tanto |
|
| |
Ya han pasado dos semanas desde que cumpliste tus tiernos dieciocho años de edad y ya estás organizando la primera salida
en auto sólo con tus amigos. A regañadientes tu madre permitió que lo hicieras porque ni imaginó qué serían de la partida ese
séquito de delincuentes de los cuales ella intenta apartarte.
Vienes de familia acomodada, nunca te ha faltado nada y eres un lujo caminando. Se te caen los anillos y toda la indumentaria que llevas puesta, además de la que guardas en tu vestidor, ha sido traida de los centros de moda europeos más importantes.
En ese grupo de amigos está Esteban, un muchacho con un par de años más que tú y varias experiencias nocturnas también
de las que mejor no hablar. Pero haces oidos sordos a todo y a él es a quien primero pasas a buscar con tu cabriolette.
Él se sube a tu auto y arroja al asciento trasero un bolso a medio llenar, aparentemente.
Pones reggaeton a un volumen ensordecedor, aceleras casi al máximo y atraviesas tres semáforos en luz roja, sumido en una vorágine fatal.
No lograste divisar que a una cuadra -y sobre tu margen izquierdo- una patrulla espera por ti. Trás detenerte, los oficiales
revisan el interior del carro y encuentran en el bolso de tu amigo y desparramado por todo el asciento trasero: armas, drogas
y juguetes del Sex Shop de otro amigo en común.
Quieres desaparecer del mundo, no? En estos momentos sólo te interesa evitar el castigo materno, verdad?
No estás sólo en este mundo, te interesaría saber qué sucede en ese mismo momento en otros lugares?
Mientras Tanto:
* Un perrro va delante del sulky en la ciudad de Miramar…
* Muere un agricultor en la sala de espera del odontólogo…
* Dos hermanos nigerianos se pelean por el chupetín más grande…
* Pierde el conocimiento un gran danés en la ciudad de Belgrado…
* Le roban el Stéreo al dueño de un taller mecánico en Miramar…
* Embalsaman un mamut en el Museo de Ciencias Naturales de Vallecas…
Este es un aporte más de Proyecto LeKeM en pos de la toma de conciencia universal…
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
El Consultorio |
|
| |
La verdad es que nos llena de pesar comprobar que, ya inmersos en nuestro séptimo año de vida, todavía la gente
siga dudando de las armas de esta clásica sección y no hayamos recibido ni una mísera consulta verídica.
Llegamos a la Edición 86 y, con más de una veintena de salidas, todavía nada.
Podrás decir que desconfías de las capacidades resolutivas de nuestra plantilla, que por nuestro estilo jamás
podríamos darle solución seria a alguno de los inconvenientes que te aquejan, y eso es lo que más nos duele.
Hemos recibido un par de correos indicando en el asunto que se destinaban al Consultorio, pero no fueron para nada
Convincentes las argumentaciones allí vertidas, por eso optamos por su inmediata eliminación.
Ya esto está pasando de castaño a oscuro y estamos a punto de perder los estribos psíquicos del todo.
Todavía no logramos definir si estas ante la última aparición de esta sección, pero esa es una opción que no
podemos desestimar ya que a veces el orgullo toma verdadera presencia entre los presentes.
Nos despedimos sin decir hasta cuando, pués ni eso tenemos claro.
(por Lic Túseno)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
La Columna “A saber” |
|
| |
El sabio Simón pensó toda una vida y dijo, con escasas palabras, lo que otros no llegan a comprender en toda su existencia.
El hombre es producto de su conducta y ésta es inalterable con el tiempo y se fundamenta en lo que quiere, lo que sabe y lo que puede.
Será digno si el carro de su conducta es arrastrado por la ética y esta no es más que la conjunción de lo bueno, lo sano y la verdad.
La peor combinación en la conducta humana es la estupidez, la maldad y la avaricia. Cuando el hombre quiere modificar la conducta de su especie, irremediablemente entra en depresión, de la cual sólo se sale modificando su propia conducta. No hay secretos para la vida, esta es la naturaleza, la que vemos y no observamos. Si pensamos las cosas de que fueron capaces nuestros antecesores, qué nos asombraría las que puedan hacer nuestras descendencias.
El humano sufre mutaciones generacionales y a mediados del siglo pasado se transformó en Homo Económicus, su mayor esfuerzo lo ocupa en el materialismo. Eres lo que lo que tienes y no vales más que eso, si no empiezas tu cambio rápidamente…
(Por y soy Justo…)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Precoz Supremacía “El Hospicio no entiende de Electrodomésticos” |
|
| |
Prendo la TV en busca de canales mixtos mientras percibo como los tensos vientos polares peinan a las muñecas de mi góndola ancestral.
Voy a utilizar la gomina que me sobra para alimentar a esos canarios, mientras escucho algunas carcajadas brotar de la caja de zapatos extendidos y supongo que la felicidad se logra con el tiempo y el azar.
A poca distancia hay un duelo de párpados ajenos a punto de iniciarse, pero sus derechos federativos ya fueron vendidos a multimedios extranjeros.
De pronto un olor nauseabundo hace su ingreso y se instala, se apoltrona en un sillón de espigas vírgenes y da tremendas indicaciones a su canino de cómo le gusta la polenta, bien cocida y con lentejas.
Sobre bustos no hay nada escrito, le dijo una teta a la otra y ésta se hizo operar por un empleado de la gasolinera….
(por Ante D’Elir)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Grandes Autores Anónimos de la Literatura Universal |
|
| |
Podría decirse que la historia de la humanidad se conoce por la decisión de hombres y mujeres de manifestar sus visiones y pareceres acerca de sus propias vivencias. La transmisión de las mismas se dio de manera oral y escrita. La transmisión oral dio lugar a la escrita. Esta a su vez se fue perfeccionando, y lo sigue haciendo hasta nuestros días. En este devenir histórico, muchos son los autores que han dejado sus huellas en generaciones diversas: Shakespeare, Joyce, Cervantes, Whitmann, Borges, entre otros.
Pero están aquellos, que a la sombra engrandecida por nombres como los mencionados, han hecho sus aportes a la biblioteca mundial.
Anselmar Paradorn Itxa (Lima-1656 / Budapest-1756)
Difícil es describir a esta genial escritora peruana. Difícil también es abarcar en un resumen toda su monumental obra. Trataré de ser lo más breve posible. Hija única de una mujer de vida ligera y un bancario, Anselmar nace en la capital peruana. Su infancia no fue fácil ya que desde muy pequeña, sus dientes desparejos y su inminente calvicie, producto de consumir leche en mal estado, la ponían en el tapete de las críticas de los vecinitos. A los 15 años escapa de su hogar, luego de ver cómo su madre se hacía cargo del alquiler de la casa en dónde vivían. Su refugio fue el Colegio Santísimo Sacramento de las Carmelitas Descalzas. Allí comienza una vida de recogimiento y oración que la lleva a escribir su primer libro a los 18 años, “No paro de recoger y de orar”. Allí Anselmar pone de manifiesto todo su talento en las 556 hojas que componen esta obra. No falta la descripción biográfica de sus días de infancia y su relación conflictiva con una madre “fácil” y un padre ausente.
Sin estar demasiado convencida, se entrega a la vida sacra y toma los hábitos. En esa época, todos sus escritos se remiten a su vida en el convento y su relación con los leprosos de Ecuador, país al que emigra desde los 28 años de edad. Es así como nos llegan los títulos “Qué bonito Guayaquil”, “Aquel monaguillo morocho”, “La lepra no es central” y “Los gatos no se comen”. Luego de un breve período en Guatemala, Anselmar decide emprender un viaje por Europa, ya cuenta con 37 años. Comienza por Londres, sigue por Berlín, París (en donde es tentada por diversos cabarets de la capital francesa por sus dotes de gran bailarina), Madrid, Barcelona, Lisboa, Moscú, otras ciudades. Pero se enamora de Budapest, o mejor dicho en Budapest. Recibe una carta del Episcopado peruano, en donde desde el Vaticano la designan a un convento húngaro. Allí toma contacto con la comunidad eclesiástica de aquel país. Comienza a dar clases de teología en la Universidad “Amadeo Carrizo” de esa capital. Retoma el ejercicio de la lectura y escribe versos budapetenses. De esa época nos llegan “Mis días sin ti” y “Rencor, mi viejo rencor”. Pero su vida le deparará una sorpresa: Anselmar se enamora de un joven seminarista estudiante de teología en la Carrizo.
Ambos viven una pasión desenfrenada que motiva la renuncia de los hábitos por parte de Anselmar y el alejamiento de la vida eclesiástica por parte del joven húngaro. Ella 52, él 21, se exilian en las afueras de la capital en una campiña. Allí pasarán mucho tiempo, allí Anselmar vuelve a escribir y nos regala dos libros majestuosos “La hostia es salada” y “Los hábitos no hacen a la monja”. Su novio fallece a los pocos meses producto de un resfrío mal curado, y ella se entrega la escritura superflua. No son muchos los libros de esa negra época, el más lúcido es “El calendario”. Con 68 años se entrega a fragosos y lujuriosos amores, que no la llenan en lo más mínimo.
Abocada a una vida de alcohol y drogas, pasa los últimos años de su vida sin salir de su casa. Pero Anselmar nos regalaría una pequeña obra a sus 90 y tantos años “Cómo la movía el petiso ruso”. Enferma y sola, fallece a los 100 años, sin dejar otra herencia que su inigualable prosa.
(por Beagle)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| |
Miss Celáneas “La Explicación de su Desconsuelo” |
|
| |
Seguramente nunca te has puesto a pensar en su decepción. A decir verdad es bastante frustrante lo que le ocurre.
Sin ir más lejos, en el colegio de aves, sufría la burla de pares e impares. También es factible que hasta haya ideado una venganza, aunque nunca haya podido llevarla a cabo.
Esa es la explicación de su desconsuelo. Una infancia desgraciada. De su adolescencia, mejor ni hablar. Lo cierto es que llegó
al límite en su adultez. Harto de su vida insulsa, la única salida que le quedó era el suicidio. Llegado el caso, es comprensible.
Imaginen qué decepción deber sentir el pavo, que siendo ave, no puede levantar vuelo!!!
(por Elmer Jane)
|
|
| |
> intro |
|
|
| |
| proyectolekem@proyectolekem.com.ar |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |